Las palabras me recuerdan personas, concretas. Las personas me recuerdan, a veces, frases. Las he ido cogiendo de aquí y allá, de muy distintos entornos, y las tengo guardaditas como un pequeño tesoro, arrinconadas en un trocito de la memoria, pobre memoria. Muchas, eso sí, soy un saco de anécdotas y frases hechas. Vivencias, ya sabes. Las canas.
Ayer recordaba a un personaje de hace muchos años, y recordaba una de sus frases, aquella que me dijo una vez y que no imaginará cuanto la tengo presente. Yo creo que nunca sabemos, ni de lejos, cuanto influimos en los demás, a veces. La verdad, el orden es el contrario, primero la frase. Es popular, barriobajera si quieres, de filosofía de pueblo llano, la que me gusta, sinceramente. Esa y alguna otra. Sin nombres para no adornar esto, aquí hay polvo y sudor, no corbatas. Esos consejos de barra de bar de tapas, a lo Faemino y Cansado, los dos copa de soberano en mano, disparatando. Además, es futbolera, que no futbolística, esa pequeña pasión de todos los que hemos sido niños, con o. De casi todos. Aún la tengo, y sigo jugando, arrastrando, a veces, y mal como siempre, pero sigo. Sin eso dejaría de estar vivo. Y por eso la entiendo.
La frase concreta no la recuerdo, la idea es que tú te matas buscando el desmarque, regateando, pasando, centrando, recibiendo patadas y codazos sin que el arbitro haga nada, luchando cada jugada con el corazón en la boca, y luego llegan los otros, un contragolpe, balón bombeado y...¿gol? Joder, qué aburrimiento.
Y otra vez, a sacar de centro, vuelta a empezar. Hasta que este árbitro, que no sé en qué estará pensando, decida dar el pitidito final cuando a él le salga de las narices. Como el otro día el menda este que jodió a los rumanos. Vaya cabronazo. No me extraña que a veces me sienta tan cansado de todo, pensando en colgar las botas. Y encima los del churro son los buenos, los galácticos. ¿Son mejores? Puede que lo sean, pero cuando no se nace...
Hace tiempo que no marco, postes y uys, gol ninguno, y ya me duele ver el marcador. Esto no es fútbol.
LLevo la negra.

Escribe un comentario