Andaba yo pensando, no mucho, en un tropiezo que he tenido por aquí con una felina, eso sí, por mi culpa, por mi gran culpa. Uno, por no hacer lo que dice Harry el sucio y cafeinómano de la anterior chorrada, y dos, por no prestarle atención a la intuición. Hay cosas que nos las ganamos a pulso.

De esta mujer, la del insulto, o insultillo, cuyo nombre ni he nombrado ni nombraré, la protagonista de las cucarachas, que no lo es, sólo es un motivo, un figura que encaja en una descripción, leí algo más. ¿Explicación? En ella hablaba de quererlo todo, de no conformarse con el cariño, despreciándolo, y apostaba todo a una carta. Ese amor pasional que nos obnubila. Vale. Y que no llega, no como ella quisiera. También vale. Quizás nunca o veces tan rápido que....

Como yo soy de los cortitos me he ido a mi socorrido diccionario, a veces me sorprende. Y mira qué cosas dice:

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
Inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona.
Manifestación de dicho sentimiento.
Tendencia a la unión sexual.
Apetito o afición vehemente a algo.
Inclinación de amor o buen afecto que se siente hacia alguien o algo.

Son dos acepciones por palabro, ¿sabes a cuál corresponde cada una? Sí, están mezcladas. Soy así.

Pero, un momento. Perfección y autosuficiencia, ¿y por otro lado insuficiencia? Dioses de barro. En este caso también diosas, pero que quieren ser personas, a razón de veinte minutos por sesión (que ellas quisieran, dirán algunos). Eterno, duradero e intenso. Omnipotente y sin viagra. Que sí, que sí, que lo que tú digas.

No me resulta menos chocante el hecho de la referencia de haber tenido a cuantos hombres quiso, por el físico. No lo dudo, también conozco esa parte. Más barro. Y aquí hasta me salpica. Por condición e idiotez de género. Conforme. Pero no te creas que sólo las guapas...

Demasiadas dioptrías para ver el agua. Yo sólo quise enseñártela. Al fin y al cabo decías que no sabías nada. Yo tampoco. Nadie, o casi. Pero me sorprenden los de la Academia, gratamente. Mucho.

Adiós. Fssss, fsssssssssss. No es para ti, es para el que sepa entenderlo. La vida es otra cosa.